Como soy de opiniones cambiantes, he descubierto que las primeras impresiones que tengo son siempre las mejores. Por mucho que el lobo ponga orejas de cordero no cambia.
Por eso, si he llegado a confiar en Lis desde la primera opinión que tenía de ella (de segunda Aída de la casa, chula y prepotente), me he dado cuenta de que sea quizá de las peores personas que vea en la casa.
Chula, prepotente y falsa. ¡Es que nadie de la casa tiene tantas habilidades! Y mira que me caen mal muchas personas en la casa (en la principal), pero es que Lis se ha lucido.
Sí, Lis, has ganado un premio, ya que lo preguntas, el odio de mucha gente dentro y fuera de la casa, porque eso no lo hace nadie. Sabías las consecuencias si desvelabas tu secreto, por lo que sabías las consecuencias si revelabas el secreto de otra persona.
Y si vemos nuestra ficha de Lis es ya para reírse: “Mis virtudes son, ante todo, la lealtad” Ja, sobre todo eso. Haciéndose la cómplice ante la gente para clavarles la puñalada por la espalda.
Un cero para Lis. Ojalá que entre hoy en la casa principal para que la echen a patadas y la desprecien el grupito que tienen montado.
¡Y Ángela a la calle!























